La pregunta aparece en casi todos los foros de bodas de destino: ¿hace falta algo más que el pasaporte para casarse en República Dominicana? Depende de qué tipo de boda quieras. Hay una ceremonia civil con validez legal y hay una ceremonia simbólica que se ve igual pero no tiene efecto jurídico. Casi todo lo demás se desprende de esa elección.
La ceremonia simbólica no pide papeles. Un oficiante, normalmente el coordinador del hotel o un ministro que traes tú, dirige el acto y la pareja se casa legalmente en su país, antes o después del viaje. Según Destify, una agencia de bodas de destino con sede en Chicago, esa es la ruta de mucha gente porque evita traducciones y trámites. Y según DestinationWeddings.com, la mayoría de los paquetes de resort en Punta Cana incluyen justamente ese formato.
La ceremonia civil es otra cosa. La oficia un juez del registro civil dominicano, se hace en español y el acta queda inscrita en el país. Para llegar ahí, Destify pide pasaportes con al menos seis meses de vigencia, el acta de nacimiento original en formato largo, una declaración jurada de soltería notariada y apostillada, y dos testigos adultos con identificación. Si alguno de los dos estuvo casado antes, hay que añadir el decreto de divorcio o el acta de defunción del cónyuge. Con cambio de nombre, también el documento que lo respalde.
Todo eso tiene que viajar traducido al español por un traductor oficial y con apostilla de la Secretaría de Estado de tu estado, porque República Dominicana forma parte del Convenio de La Haya. El mismo artículo menciona que el consulado dominicano debe legalizar los documentos con tres meses de margen antes de la fecha. Parece mucho, pero las apostillas y las traducciones son la parte que más se retrasa.
El calendario real se arma hacia atrás. Destify recomienda enviar los documentos traducidos al resort o al planificador entre dos y cuatro semanas antes de la boda, y llegar al país por lo menos tres días hábiles antes de la ceremonia. No hay requisito de residencia, pero ese tiempo mínimo sí cuenta. Si tu llegada coincide con un fin de semana largo, el margen se reduce más de lo que parece.
Sobre el costo, la misma fuente calcula entre 300 y 1,200 dólares para la parte legal: honorarios de la ceremonia civil, traducciones entre 40 y 100 dólares por documento, apostillas, tasas del registro y el servicio de gestión del hotel o del planificador. Son cifras de referencia de una agencia que vende estos servicios, así que conviene pedir cotización escrita antes de sumar.
Tras la ceremonia llega el último paso, el que casi nadie recuerda. El acta de matrimonio se emite en español. Para usarla en Estados Unidos, por ejemplo al cambiar apellido o al tramitar beneficios, hace falta apostillarla y traducirla al inglés. Es otra espera de varios días que conviene tener en el plan de regreso.
Hay límites que también aparecen en estas guías. Destify indica que la edad mínima es 18 años, o 16 con consentimiento de los padres, que una mujer divorciada puede tener que esperar un plazo antes de volver a casarse, y que el matrimonio entre personas del mismo sexo no tiene reconocimiento legal en el país, aunque sí se celebran ceremonias simbólicas. BeachBride, otra guía de bodas de destino, añade que los ciudadanos estadounidenses no necesitan visa para una estancia típica de boda y que el pasaporte debe estar vigente durante el viaje.
Las reglas cambian y cada caso tiene sus detalles. Antes de pagar traducciones o comprar pasajes, confirma los requisitos vigentes con el consulado dominicano más cercano o con el coordinador del lugar donde te vas a casar. Este texto resume lo que publican estas guías y no reemplaza asesoría legal.

